Los equipos médicos y hospitalarios son el soporte de la operación diaria de cualquier institución de salud. Instrumentos de diagnóstico, sistemas de monitoreo, equipos quirúrgicos: cuando alguno de estos sufre un daño inesperado, el impacto va más allá de lo económico, puede afectar la atención a los pacientes y la continuidad del servicio.

Para eso existen las pólizas que amparan estos equipos. Pero cuando ocurre el siniestro, obtener una indemnización justa requiere un proceso de ajuste riguroso, donde se verifique qué ocurrió, se valide la documentación aportada y se determine la compensación que corresponde según las condiciones de la póliza.

¿En qué consiste el ajuste de siniestros de equipos médicos?

Es el proceso técnico mediante el cual se evalúa una reclamación por daño, avería o destrucción de equipos médicos u hospitalarios. Su objetivo es determinar la causa del daño, verificar la información presentada por el asegurado y calcular la indemnización que corresponde.

El proceso incluye la evaluación de las especificaciones técnicas del equipo afectado, la revisión de su historial de mantenimiento y garantías, el análisis del valor económico considerando depreciación y condiciones del mercado, y la verificación de cobertura según los términos de la póliza.

La particularidad de estos ajustes es que requieren conocimiento tanto de tecnología médica como de la normativa aseguradora, lo que hace indispensable el apoyo de expertos técnicos especializados.

El deber del asegurado: soportar la reclamación

Al igual que en cualquier ramo, la institución de salud que presenta el reclamo tiene la responsabilidad de demostrar la ocurrencia del evento y sustentar la cuantía de las pérdidas. Esto implica aportar oportunamente documentación como fichas técnicas de los equipos afectados, registros de mantenimiento y calibración, facturas de compra o contratos de arrendamiento, fotografías del daño y cotizaciones de reparación o reposición.

El ajustador trabaja a partir de esta información. Su labor no es construir el caso por la institución, sino verificar y validar los soportes presentados para determinar si el reclamo se ajusta a las condiciones de la póliza.

El rol del ajustador y los expertos técnicos

Dado que los equipos médicos tienen una complejidad técnica particular, el ajustador se apoya en expertos especializados para evaluar aspectos que requieren conocimiento específico entre otros:

Este análisis técnico permite contrastar lo reportado por el asegurado con lo que se observa en la inspección, contribuyendo a que la liquidación sea objetiva y fundamentada.

Imparcialidad y transparencia en el proceso

En el ajuste de equipos médicos intervienen varias partes: la institución de salud, la aseguradora y la empresa de diagnóstico y mantenimiento del equipo. Cada una tiene sus propios intereses.

El ajustador actúa con imparcialidad. Su análisis se basa en hechos documentados y en la verificación técnica, no en las versiones de una sola parte. Esta objetividad genera confianza en el proceso y facilita que la resolución sea aceptada por todos los involucrados.

Un proceso transparente también reduce las disputas y los tiempos de resolución, lo cual es especialmente importante en el sector salud, donde la reposición oportuna del equipo puede ser crítica.